15 sept 2022

TARA - Espiritualidad - símbolo divino y místico

 La Diosa Tara conocida, venerada y respetada por el hinduismo, el budismo, los Celtas y los Guanches

Tārā es una manifestación de la Diosa Madre, el aspecto femenino de Dios.

En algunos valles remotos de Nepal y Tíbet se pueden encontrar objetos sagrados y venerados de la diosa Tārā. Las poblaciones locales le atribuyen propiedades mágicas y curativas, que aportan bienestar y simbolizan la protección.

Tara es activa, compasiva, protectora. Se dice que cuando se la invoca, acude tan rápido como el viento para ayudar a las personas en apuros. Ninguna entidad oscura o negativa puede resistirse a ella.

Creer en Tārā significa encontrar un protector poderoso y amoroso que puede ayudarnos a despertar nuestra divinidad interior. 



La diosa Tara disuelve el karma negativo, ayuda a alcanzar el dharma positivo y eleva profundamente el espíritu.
Tārā como símbolo divino y místico al que la gente acude para convertir oraciones en realidad...

La meditación y la correcta concentración, generan en nosotros ondas cerebrales positivas que pertenecen a un nivel superior.

 El efecto del simbolismo de la diosa Tārā hay que entenderlo holísticamente. Las propiedades de un sistema no pueden explicarse solo por la suma de sus componentes o, a través de los mecanismos de la ciencia actual, que ha olvidado la energia cosmica y el eter. 

 Una de las posibles explicaciones de la eficacia de los símbolos y del efecto de bienestar que generan se encuentra probablemente también en la "psicología milenaria" encerrada en ellas, el "cofre mágico" humano que cada uno de nosotros lleva consigo.


 
 

 


3 jun 2022

Escuelas sin WIFI (internet por CABLE)

Hola Madres
Desde lejanos tiempos se sabe de los beneficios de determinadas frecuencias electromagnéticas y los daños a la salud que producen otras.
No es nada nuevo.
Cuando en los 90 se extendió el uso de los telefonos móviles mi padre me dijo, cuidado no lo tengas siempre contigo ni siempre encendido, no se sabe cómo puede afectar a tu organismo.

Hoy en día, parece que la ridiculación al principio de precaución que prima en la TV y en los medios ha hecho que en general la gente acepte como necesario ser sometido a todo tipo de radiación sobre su cuerpo


Como dice un amigo mío electrosensible... eso es violación de la integridad física de las personas.

WIFI y bluetooth indiscriminadamente en los colegios?? No gracias
No a la dictadura digital

Un Saludo para todos


Iniciativa Ciudadana Europea «Stop 5g»: Si te conectas, ¡Protégete! – Escuela Saludable

 

www.escuelasaludable.org








 

4 ene 2022

La Chata Piriwuela

 

La chata piriuela, wi wi wi
como es tan fina, trico, trico, tri
como es tan fina, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón!
se ha pintado la cara, wi, wi, wi
con gasolina, trico, trico, tri
con gasolina, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón!
Y su madre le dice, wi, wi, wi
quítate eso, trico, trico, tri
quítate eso, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón!
que va a venir el novio, wi, wi, wi
a darte un beso, trico, trico, tri
a darte un beso, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón!
El novio ya ha venido, wi, wi, wi
y me lo ha dado, trico, trico, tri
y me lo ha dado, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón!
Y me ha puesto el carillo, wi, wi, wi
muy colorado, trico, trico, tri
muy colorado, lairóóón, lairón, lairón, lairón
¡lairón! 
 

 

25 nov 2021

Los hijos de los informaticos no quieren que sus hijos tengan Ordenador

 


Hijos de los genios de Google y Apple estudian en Waldorf sin ordenadores
Los cerebros de Silicon Valley envían a sus hijos a un colegio sin computadoras
 
 "La computadora no es más que una herramienta. El que sólo tiene un martillo piensa que todos los problemas son clavos…  La pantalla perturba el aprendizaje. Disminuye las experiencias físicas y emocionales".

No hay televisores ni PC, sólo tiza y pizarrón, los niños aprenden a tejer, coser y hornear pan. Un establecimiento privado en el que recién se enseña informática a los 13 años.

La Waldorf School de Peninsula, en California, es una de las escuelas privadas que eligen los hiperconectados empleados de Google, Apple y otras empresas de punta de la computación para que sus hijos se eduquen alejados de todo tipo de pantalla, según un informe del diario Le Monde  sobre una nueva tendencia tech: la desconexión.

Tres cuartos de los alumnos inscriptos en la Waldorf son vástagos de personas que trabajan en el área de las nuevas tecnologías. "La gente se pregunta por qué profesionales de la Silicon Valley, entre ellos algunos de Google, que parecen deberle mucho a la industria informática, envían a sus hijos a una escuela que no usa computadoras", comentó Lisa Babinet, profesora de matemáticas y cofundadora de la escuela primaria, en la conferencia anual Google Big Tent.

El periódico francés recoge el testimonio de uno de estos padres: Pierre Laurent, que eligió esta escuela porque cuestiona la tendencia actual a equipar en informática a las clases desde una edad cada vez más temprana. "La computadora no es más que una herramienta. El que sólo tiene un martillo piensa que todos los problemas son clavos", dice. "Para aprender a escribir, es importante poder efectuar grandes gestos. Las matemáticas pasan por la visualización del espacio. La pantalla perturba el aprendizaje. Disminuye las experiencias físicas y emocionales".

En la Waldorf esa limitación no existe: se aprende a sumar y a restar dibujando o saltando a la cuerda. Consultado acerca de si no le preocupa que sus hijos estén en desventaja por este retraso en el uso de la PC, Laurent responde: "No sabemos cómo será el mundo dentro de 15 años, las herramientas habrán tenido tiempo de cambiar muchas veces. Por haber trabajado 12 años en Microsoft, sé hasta qué punto los softwares son preparados para ser del más fácil acceso posible". También recuerda que todos los alumnos de la Waldorf tienen computadora en sus casas. La cuestión se reduce entonces a decidir cuándo levantar las limitaciones a su uso.

Richard Stallman, el gurú del software libre, trabaja desconectado: "La mayor parte del tiempo no tengo Internet. Una o dos veces por día, a veces tres, me conecto para enviar y recibir mis correos. Releo todo antes de enviar".

Así como por un lado muchas personas sufren de nomofobia <http://america.infobae.com/notas/44573-Padece-usted-la-enfermedad-del-siglo-XXI> , es decir el miedo a no estar conectado (teléfono, Internet, etc.), otros ya empiezan a dar la vuelta y a recuperar el placer de la desconexión. Fred Stutzman, investigador de la Carnegie Mellon University, desarrolló incluso un programa llamado Freedom que bloquea el acceso a Internet durante 8 horas seguidas, obligando a reiniciar la computadora para reactivar el servicio. Deseoso de poder escribir sin distracciones, también diseñó Anti-social, un software que permite el acceso a Internet pero sin diversiones tales como Facebook y Twitter. "Las computadoras se han convertido en máquinas de distracción. Hay que equiparse hoy de funcionalidades que las devuelvan a su rol de máquina de escribir", dice. "Es una forma de comprar tiempo".

Sherry Turkle, del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT, por sus siglas en inglés), autora del libro Alone Together (Solos juntos), dice que mirar sus mails o SMS frente a otros puede ser tan contagioso como un bostezo: "La gente pasa 90% de su tiempo de trabajo con los mails, y en su casa envían SMS estando a la mesa".

El informe de Le Monde pronostica que cada vez habrá más gente pidiendo asistencia para desconectarse. No es un fenómeno de masas, sino más bien una tendencia minoritaria que involucra más bien a los sectores más acomodados. "Algunos tienen el poder para desconectarse y otros, el deber de permanecer conectados", dice el sociólogo Francis Jauréguiberry, que investiga el tema. Los "pobres" de la tecnología son los que no pueden eludir la responsabilidad de responder de inmediato un correo electrónico o un mensaje de texto. Los nuevos ricos, por el contrario, son aquellos que tienen la posibilidad de filtrar e instaurar distancia respecto a esta interpelación. Lo mismo, dice Jauréguiberry, pasó con la televisión: el sobreconsumo es cosa de las clases populares.